La derrota del Real Madrid el día de ayer en el Camp Nou (2-1) sentó mal en el entorno madridista como era de esperarse; pero entre otras cosas porque la derrota empezó a consumarse desde incluso antes de iniciar el partido.
El topo del vestuario lo ha vuelto a hacer, el día de ayer en la previa del clásico, todos nos quedábamos sorprendidos de cómo Manu Carreño, periodista de la cadena Ser adelantaba en primicia (¡a medio día!) las grandes sorpresas de la alineación del Real Madrid (ver imágenes adjuntas). Como si se tratase de un adivino, adelantó que Bale sería titular, Ronaldo haría de 9, que ni Morata ni Benzema irían de inicio y que Ramos jugaría en el medio del campo. ¿Poco no?.
Por si las imágenes tomadas de twitter no te valen, acá está el audio original:
¿Quién le filtra la alineación a un periodista 3 horas antes del partido? Solo está a la altura de un traidor. Una vez terminado el partido, el mismo técnico del Barcelona, el tata Martino, reconoció en rueda de prensa que se enteró de la alineación del Real Madrid, y que por ello optó por variar su esquema, para contrarrestar la "sorpresa" que Ancelotti le tenía preparada. Con lo difícil que es ganar en el Camp Nou, si además le vas contanto tu táctica al rival, pues lo normal sería no esperar nada positivo.
¿Y entonces quién es el topo?
Todo lo que se pueda decir desde aquí no son más que especulaciones, aunque lógicamente están basadas en hechos anteriores, amistades y el historial que pone bajo sospecha a más de uno. Manu Carreño por ejemplo, es un reconocidísimo amigo íntimo de Sara Carbonero e Iker Casillas, desde hace varios años se les ha visto compartir cenas, charlas, entrevistas, etc.

Filtraciones, otra vez.
Si bien las filtraciones han sido muy habituales en los últimos tiempos, es cierto también que en la última etapa de José Mourinho estas fueron prácticamente nulas. No había periodista que atinara la alineación que el míster iba a sacar en cierto partido. Quizá y Mou había detectado a quién no contarle las cosas para que no se escaparan del vestuario, y ello molestó a más de uno; periodistas incluídos que veían cómo sus "exclusivas" quedaban ridiculizadas semana a semana.
En cualquier club serio, el reesponsable de filtrar la información a la prensa estaría al día siguiente en la calle, el madridismo todavía espera e implora por la independencia de poderes y las manos de la prensa fuera del Real Madrid.